martes, 4 de octubre de 2016

Semana III - 03/10/2016

Iniciamos esta nueva semana con una profunda reflexión. Hemos estado debatiendo y comentando la calidad del primer ejercicio entregable, más concretamente nuestra respuesta a porqué el agua hierve. Tras observar los fallos conceptuales que cometemos, llegando a veces a contradecirnos nos damos cuenta de que no basta con observar el contenido encontrado en la web y al momento apropiárnoslo, sino que es necesario contrastar fuentes y adquirir el conocimiento en base a esto.

Después de este paréntesis, seguimos donde lo dejamos. Tenemos nuestro circuito RLC el cuál resonará a la frecuencia ajustada con nuestro condensador variable y de esta manera discriminar aquellas bandas que no nos interesan. Para nuestro receptor en onda media, las frecuencias a explotar corresponden desde 550 kHz hasta 1600 kHz. Con esto, hay que pensar que las bandas asignadas en ese margen serán estrechas, por lo que nuestro filtro precisa de un factor de calidad Q elevado. Recordando teoría de circuitos, el factor de calidad Q en un circuito RLC se puede relacionar como la inversa de la resistencia R por la raíz cuadrada de la inductancia L entre la capacidad C. Esto implica que según menor sea C, mejor Q tendremos. Es por eso que escogemos un condensador variable cuya capacidad mínima no sea mayor a 30 pF. Con unos simples cálculos llegamos a la conclusión que nuestra inductancia L tiene que ser aproximadamente de 250 uH. Para hacer eso se nos propone un montaje: una hilo de cobre esmaltado, envuelto 60 veces en una ferrita. ¿Como saber si este montaje se corresponde a nuestra inductancia deseada? Pues vamos al laboratorio.

Para medir la inductancia montamos un circuito LC simple (la R ya está intrínseca en nuesto cable enbobinado). Para ello usamos un capacitor de C = 100 pF. Sabemos que la frecuencia de resonancia de un circuito RLC se corresponde a la raíz cuadrada de L partido por C. Inyectando al circuito un señal senoidal con frecuencia variable, mediante la sonda de baja capacidad (a altas frecuencias el señal se vería afectado por nuestro cable, por lo que es indispensable usar este tipo de sondas, que además atenuarán el señal de salida por 10). Obteniendo la frecuencia de resonancia automáticamente conseguimos el valor de L. Con la amplificación del circuito obtenemos también el valor de R no despreciable, por lo que nos surge un nuevo problema en nuestro diseño.

Mañana veremos como solucionar este nuevo inconveniente y seguiremos reinventando la radio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario