Empezamos el día cogiendo el testigo de la clase anterior. Una vez más, encontramos otro inconveniente en nuestro diseño. En este caso, nuestra etapa de amplificación no funcionaba como nosotros pretendíamos y esperábamos. Nos dimos cuenta que, a medida que aumentábamos en frecuencia, la amplificación a la salida disminuía... lo cuál es un problema bien gordo. ¿Por qué ocurre esto? A continuación lo vemos.
Nosotros aproximamos nuestro transistor mediante una fuente controlada de corriente y una r_pi. Para ser más específicos, tenemos que considerar una resistencia a la entrada de valor no despreciable, puesto que el conector de la base es extremadamente diminuto. A esto hay que añadirle el efecto de dos capacidades. A bajas frecuencias esas capacidades son parásitas puesto que se comportan prácticamente como un circuito abierto, pero a medida que la frecuencia aumenta, ya no podemos ignorarlas. Estás serán las culpables de que nuestra amplificación decaiga.
Con un poco de ingenio, llegamos a la solución óptima: contrarrestar el efecto de caída de la amplificación. Es decir, si nuestra curva real decae, basta con diseñar un circuito en el que la curva crezca. Estos dos efectos se contrarrestarán y tendremos una respuesta plana, ecualizada. Pero, ¿como conseguimos que nuestro diseño tenga una amplificación creciente con la frecuencia? Con una inductancia. Añadiendo el serie a la resistencia connectada a V_CC una inductancia, a medida que la frecuencia aumenta esta gana un valor de impedancia mayor, provocando ese aumento en la curva de amplificación. Con un poco de análisi de circuitos, llegamos a la conclusión que un buen valor para esa bobina puede ser el de L = 330 uH. Con esto tenemos el circuito de amplificación terminado. Ahora toca comprobar la teoría en el laboratorio.
En efecto, modificamos nuestro circuito añadiendo esa inductancia y vimos como nuestra curva, en el margen de frecuencias de la onda media se mantenía constante, tomando valores de amplificación entre 158 y 152, lo que resulta una curva prácticamente plana.
Para acabar la clase, vimos que la amplificación de ese circuito igualmente es insuficiente, por lo que nos surge otro problema. Para solucionar esto, se optó por una idea poco ortodoxa pero tremendamente efectiva: retransmitir la señal amplificada por el receptor para que sea de nuevo captada por nuestra antena. Esto es, en medidas cuentas, el efecto que produce la antena de cuadro.
La semana que viene analizaremos en detalle esta nueva etapa y seguiremos reinventando la radio.
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